Jesús Rengel Ortiz, Sevilla

Han pasado seis años y aun sigue dando que hablar. La estatua “Coup de Tete”, colocada en París, y que representa el célebre cabezazo de Zinedine Zidane a Marco Materazzi en la prórroga de la final del Mundial de Alemania 2006, ha provocado el enfado de multitud de seguidores franceses y de unos treinta presidentes de federaciones regionales amateurs, ya que consideran que dicha estatua atenta contra la ética profesional y humana de la persona, y ya han solicitado la retirada de la misma.